El tráfico

La semana pasada hubo un atasco monumental en Barcelona y alrededores. Todo colapsado, para entrar, para salir y para circular por la ciudad y por la primera y la segunda corona. Fue un caos y lo peor es que todos lo aceptamos resignados, puesto que estamos convencidos de que no hay una solución única, a excepción de madrugar más y viajar a contracorriente. Pero eso no siempre es posible.

Si estudiáramos las horas que se pierden dentro de un coche, seguro que la productividad bajaría muchos enteros.

En una época expansiva y de crecimiento como la que estamos viviendo, este problema se está convirtiendo en habitual, y los conductores nos resignamos a todas las medidas disuasorias que nos van imponiendo, pero sin una contrapartida válida que nos anime a dejar el vehículo privado. A la mayoría de polígonos industriales no se puede acceder con transporte público.

En una sociedad tan dinámica empresarialmente, el aumento del tráfico es un síntoma inequívoco de recuperación pero últimamente este indicativo se está convirtiendo en una pesadilla. ¿A nadie se le ha ocurrido todavía un reality show protagonizado por conductores atrapados en un atasco?.

Entiendo que es complicado pero no lo hagan aún más difícil paralizando obras como las de las Glorias. Es posible que los gobernantes actuales tengan razón pero si no continúan las obras, lo único que conseguirán es castigar a la ciudadanía, que sufre día si y día también el colapso circulatorio de una ciudad supuestamente de éxito.

Regulen a conciencia, pero con alternativas prácticas, para ayudar de verdad a los sufridos conductores que nos esforzamos con cumplir con nuestro trabajo a tiempo, de una manera digna y eficiente. La economía del país lo agradecerá.

Febrero, el mes de las estadísticas

Si enero es el mes del cierre del ejercicio, febrero es sin lugar a dudas el mes de las estadísticas.

Tradicionalmente, bueno ahora ya nada es como antes, febrero es un mes frío y para las fábricas de pinturas , de poca actividad. Eso no me alegra, claro, pero creo que hasta lo agradezco porque ante la avalancha de formularios e impresos que hay que rellenar, ¿que sería de nosotros si tuviésemos en esta época las puntas de trabajo del verano?.

Prefiero no pensarlo, porque además de las declaraciones obligatorias como el 347, las fábricas tenemos muchos más registros en los que ocupar nuestro día a día, como la declaración de residuos y la de envases, y si usted se encuentra entre los agraciados que recibe estadísticas del INE para cumplimentar, pues… pues eso, que el tiempo productivo queda superado por el dedicado al papeleo.

Las normativas cambian y la presión para que las empresas respeten la legalidad y el medio ambiente afortunadamente también, pero a veces tengo la impresión de que nuestros negocios no importan, cuando son los motores de la economía y por tanto deberían ser los principales aliados de la administración.

Espero con delirio que llegue marzo aunque se prevé movido porque el mercado de las materias primas empieza a despertar de la calma vivida los últimos años.

Como ven, no hay tregua ni tranquilidad, cada mes tiene sus pegas, pero no nos cabe ninguna duda de que cerraremos el ciclo y, volveremos a rellenar papeles, satisfechos de haber superado un año más, aportando conocimiento y riqueza al país. Sin hacer ruido, casi por la puerta de atrás. Así es la empresa.

El greenery, el color de 2017

¡Feliz 2017! ¡Bienvenidos al color! Este año y para marcar una tendencia positiva se ha designado como color del año al greenery, que podríamos traducir como verdor.

Y eso demuestra que a pesar de los malos augurios, de las recomendaciones para que crucemos los dedos en un año complicado, la sociedad apuesta por el optimismo, y nada mejor que un verde que nos aporte la calma de la naturaleza y nos evoque la primavera, la época asociada al inicio del ciclo de la vida.

Esperemos que este año nos traiga mucha alegría, con un color que combina perfectamente con tonos nudes, marrones y vinos pero también con otros más arriesgados como el amarillo y el rosa.

La pasarela ya se ha adelantado, ahora es el turno de la decoración.

¿Que tipo de suelo elegir para cada zona del hogar?

Ya en la antigüedad se usaban mosaicos, terracotas y mármoles o se revestían con maderas, pieles y alfombras.

Las modas han cambiado pero los materiales se repiten combinados con nuevas propuestas. Hoy en día no es raro ver un suelo de madera en cocinas y baños y unos pavimentos industriales o hidráulicos convenientemente restaurados en un salón de ambiente futurista.

Por ello, el mundo de la pintura también ha desarrollado pavimentos continuos, en un principio pensados para la industria pero hoy en día también para la decoración. Y en mucho casos no hace falta ninguna obra porque se colocan encima del suelo existente. Son ideales para rehabilitación.

Es posible que desconozcan todo lo que ofrece el pavimento continuo. Tomen nota; suelos a base de hormigones, cementos y resinas. En acabados mates, brillantes o satinados. Metacrilatos. Pulidos y autonivelados. Antideslizantes y resistentes. En todos los colores. La oferta es tan variada que sólo nos quedará elegir el que más nos guste y se adapte mejor a nuestras necesidades.

Y pensando en el mantenimiento, existen todo tipo de acabados para proteger estos revestimientos, de manera que se puedan limpiar fácilmente, asegurando su belleza y durabilidad.

Es la decoración que pisa fuerte en estos momentos. Les invitamos a conocerla.

¿Que tipo de suelo elegir para cada zona del hogar?
http://blog.supercasa.es/

Los artesanos de la pintura

Hace unos días el suplemento Dinero de La Vanguardia, se hacía eco de los nuevos robots que inundarán nuestra vida cotidiana, en las tareas domésticas, en trabajos pesados y repetitivos pero también, y eso es lo más sorprendente, como gestores de trámites que hasta ahora eran exclusivos de la mente humana; hacer una renta, expedir un certificado.

La consecuencia inmediata de su predicción es la desaparición masiva de puestos de trabajo aunque el alcance de esta invasión tecnológica todavía está por ver. Pero lo que más me llamó la atención fue que el informe pronosticaba que uno de los colectivos que aumentaría su volumen de trabajo sería el de los artesanos. ¡Sí, los artesanos! Parece una contradicción pero el argumento es que ante la oferta desmesurada de commodities que nos invaden de todas partes, resurge la figura del artesano como inventor y creador de productos diferenciados y únicos. Una idea que enlaza con la descripción pura de la artesanía, la del objeto realizado de manera manual sin automatizaciones ni maquinaria.

Y es en este terreno donde entramos las pymes, para aprovechar ese nicho de mercado que nos ofrece nuestra flexibilidad y capacidad de adaptación. Hacemos muchas veces trajes a medida para los clientes, y eso nos proporciona la fidelidad del comprador exigente que necesita una mercancía urgentemente y no la encuentra en el mercado global. Por supuesto, eso implica también una mano de obra cualificada, que sufre mucho menos los envites de las crisis y que proporciona estabilidad a las empresas.

En Pivema sabemos de qué hablamos puesto que uno de nuestros mejores activos es esa flexibilidad para producir con gran rapidez pedidos únicos y muy diferentes, adaptando con gran facilidad la operativa de la empresa a la demanda del cliente. Esa dinámica nos aporta por un lado, la inquietud de estar siempre al día en conocimiento, y por otro, la disposición de servicio. Y es en esos dos pilares recae nuestro futuro y el de muchas pymes.

Los artesanos de la pintura