La vuelta de Semana santa

Ya hemos vuelto y todo el mundo agradece que estos días de descanso se parezcan a los de las vacaciones de hace dos años.  La gente está contenta y creo que el gobierno está vez lo ha hecho muy bien. Ha mantenido las medidas de distanciamiento social pero ha permitido la movilidad. Descanso para la mente y para el cuerpo. Que buena falta nos hace. Esperemos que no  haya muchos contagios.

El segundo  trimestre se encara con optimismo, a pesar de algún nubarrón, como el encallamiento del portacontenedores en Suez.

Si los precios ya iban disparados no quiero ni pensar que habría sido de la especulación con otra excusa más…

Pero  el tráfico se ha restablecido y  las demoras en las entregas no van a ser tan complicadas como se temía.

A por las vacunas y a pensar en el verano. Aunque cuando creíamos que  ya éramos expertos en AZ, Pfizer, Moderna…. y sus  pros y contras…  ahora resulta que las vacunas que nos están inoculando son neutralizantes, es decir, minimizan los efectos del virus pero no lo esterilizan.   Eso es nuevo , al menos yo no lo había oído  nunca hasta esta semana.  Y si no que se lo digan a Chile que ya tiene a un 30 % de la población vacunada y el nivel de contagios no para de subir .  Pues ya tenemos la  explicación.  Si no estamos todos vacunados no sirve de nada porqué el virus sigue circulando y puede infectar nuevamente o  con otras cepas resistentes a la vacuna.  En fin, que Sí pero No.

Todavía no se comercializan  las esterilizantes y parece ser que el CSIC está muy cerca de lograr una.  Sería una buena noticia para nuestra ciencia.

Lo que si está claro es que la vacuna minimiza los efectos, y disminuyen los casos graves.  Y eso salta a la vista en los colectivos de mayores.  Pues todos vacunados y a  trabajar sin sobresaltos  y a vivir un poco mejor.

Y los precios siguen subiendo

Me gustaría saber qué pretenden las grandes compañías con los aumentos desmesurados de precios. Acabamos de aplicar  las últimas subidas y  en un mes y poco  ya no servirán…

Ay los pequeños , que diminutos y vulnerables somos.

La pandemia ha sido mundial pero que diferente la han vivido unos y otros.   Si los que tienen el poder político le han cogido gusto a mandar y  a decidir restricciones a unos ciudadanos muy obedientes, Qué no les habrá pasado por la cabeza a los señores del dinero.  Ahora que  todavía no  tenemos  ni de lejos la demanda prepandemia ellos se adelantan y con excusas mil empiezan una espiral de subidas  cuya única causa que se me ocurre es la de que hayan  ganado poco dinero durante  2020 y se apresuren a   recuperar lo perdido. Y como la demanda está a punto de rebotar pues si lo quieres paga, y más adelante, cuando se alcance la verdadera recuperación y  todo el mundo se lance a comprar, se pagarán los bienes  a un nivel de precios que las cifras  de los grandes productores van a sacar chispas.

En fin, así se ayuda a la economía de las pymes.  O será que mi lectura  de los hechos es muy limitada.

De momento a Pivema, que ha mantenido a todo el personal durante los periodos más críticos de la pandemia, que no ha hecho ningún ERTE y que ha seguido todos los protocolos Covid, nos llega el premio de una carta del SEPE por supuestas  diferencias con un contrato temporal . ¿Pero no era el SEPE quien no daba abasto y no podía gestionar  tanto trabajo ? Pues eso , los grandes siempre ganan.

 

Con la pandemia, nueva web y nueva tarifa de precios

La pandemia,  que   lleva  instalada  entre nosotros  desde hace un año,  ha provocado momentos malos y otros peores; buenos pocos.    Los que hemos tenido la suerte de tener salud,  poder trabajar  y seguir con una vida muy digna pese a las restricciones que nos han impuesto  de manera más o menos acertada, estamos agradecidos  pero también  vamos a rachas, a veces contentos, a veces un poco irritados, a veces un poco hartos…

Con la excusa del cambio de web,  que está casi lista y será más técnica y dinámica,  había  ido demorando  los posts  que publiqué el año pasado, pero con la llegada  del  buen tiempo, las vacunas y las aperturas tan necesarias para los sectores más castigados,  me había  animado a opinar otra vez.

Y vaya,  cuando me había decidido a escribir, ¡ El caos!  Una  espiral de  aumentos  de las materias primas que  hace tambalear los precios .  ¿Justificados?  Que si el transporte de contenedores, que si la demanda  China, que si el cierre de plantas, que si la reactivación. Ojalá todo fuera por la ansiada recuperación, pero hasta el momento  el único país  que ha crecido  es China.     Vamos a ver en que queda todo los próximos meses, aunque lo principal como a lo largo de toda la pandemia será resistir, sin esperar mucho de las administraciones porque  los platos rotos los pagaremos los de siempre.  Así que no vale lamentarse, a pagar más, pero  apoyémonos  unos a otros, para que resucite el comercio,  la hostelería , los  Centros Comerciales y próximamente el turismo.

Aquí les dejo la  nueva tarifa de precios PVP  que entrará en vigor el próximo día 1 de abril: Descargar

 

 

La marca MANHATTAN, pintura de interior y exterior

Aunque Pivema ha evolucionado a lo largo de los años, y ahora somos MUY conocidos por los pavimentos continuos de resinas epoxy, nuestros inicios fueron como fabricantes de PINTURA PLÁSTICA, y a ello nos seguimos dedicando.

La línea de interior/exterior se llama MANHATTAN, y es que el Nombre nos encanta.

Aunque los envases han ido cambiando a lo largo de los años, en los inicios la imagen se basaba en unas casitas que representaban bloques de pisos adosados. De hecho, nosotros lo llamábamos el envase de las casitas.

Pero un día un cliente al ver la litografía del envase exclamó: “Anda, si parece Manhattan”. Del Skyline de la gran manzana el envase tenía poco, pero nos dio la idea para registrar la marca.

Así lo hicimos y la verdad es que da un toque sofisticado a las cuatro pinturas, que están dentro de esta gama, ordenadas por blancura y cubrición:

La fórmula se ha mejorado recientemente y ahora NO SALPICAN.

¡A por el próximo trimestre!

Ha sido un verano intenso, además, sólo hemos cerrado una semana por lo que ha pasado rápido y con ganas de encarar el próximo trimestre.

No quería escribir más posts de la era Covid, daba por agotado el tema para no cansar, pero como vemos que el virus seguirá con nosotros lo mejor será trabajar al margen de él, ser prudentes y seguir viviendo. Y la mayoría hemos optado por eso, no así nuestros políticos, que con sus declaraciones han espantado a los turistas que tanta falta nos hacen y a los periodistas, que cual carrusel deportivo de antaño no han parado de hacer conexiones desde donde hubiese brotes.  Ala, venga a airear propaganda negativa…

Y yo me pregunto, ¿es que no ha habido o hay rebrotes en otros países de nuestro entorno? En julio Francia quería cerrar fronteras por nuestra “mala” situación cuando ellos superaban con creces nuestra cantidad de fallecidos. Tanta confusión me ha descolocado, lo confieso.

Pero no me gusta ser negativa por lo que habrá que seguir las instrucciones de los científicos, la mayoría lo hacemos desde el inicio de la pandemia, y esperar que el otoño sea bueno, niños al cole, deportes, actividades de ocio y cultura permitidas y una mejora de la actividad económica en los sectores más afectados.

Nosotros no tenemos derecho a quejarnos, seguimos trabajando y esperamos que nada interrumpa la actividad.

El próximo post, sólo sobre pintura.

¿Qué es lo que ha venido para quedarse?

Son las frases de la pandemia, el teletrabajo ha venido para quedarse, la venta online ha venido para quedarse, mantener las distancias ha venido para quedarse… El mundo no se ha movido, pero según algunos, todo ha cambiado.

Con la que ha caído hay un punto de verdad, pero no he leído nada sobre la importancia del comercio de barrio. Nadie ha contado que muchos han triunfado. Si, claro, dirán algunos, la razón es que las grandes superficies estaban cerradas. De acuerdo, es una causa, pero alguien debería explicar que ha habido cambios de opinión muy positivos en los que han comprado en las tiendas de proximidad. Caducas, antiguas, caras… pues que se lo pregunten a los que han pintado durante el confinamiento. Voilà, han descubierto la droguería de toda la vida y otras tiendas que podían abrir para profesionales.

Nosotros como fabricantes, hemos vendido a estos comercios mucho más de lo habitual y por ello hemos recabado información sobre el porqué de estas ventas. Y las respuestas nos han encantado.

En un principio, el confinamiento dio rienda suelta a las manualidades y al bricolaje. Los consumidores buscaron productos en los puntos de venta autorizados, a los cuales nosotros prestamos el servicio de siempre, aunque aumentase la demanda.

Y el resultado fue que encontraron pinturas de gran calidad a precio muy razonable.   

Pinturas de la línea Manhattan, como el Mate-8 o el Standard fueron productos estrella durante la pandemia. Y lo mejor, es que muchos clientes de estos comercios han dicho que repetirán.

¿Será buena aquella máxima que dice que la calidad se recuerda mucho tiempo después de haber olvidado el precio?

Detrás de cada negocio hay dedicación y conocimiento, dan vida al barrio y el trato es cordial y familiar. Los fabricantes lo sabemos y ahora toca seguir mimándolos. Los consumidores también. Ojalá esto también haya venido para quedarse.

Desescalada rápida

Hemos acelerado y se nota. Acabo de leer una entrevista en La Vanguardia a Josep Oliu, el presidente del Banco Sabadell Atlántico, y es optimista. Cree que las previsiones son mucho mejores de las que se esperaban al inicio de la pandemia.

Si seguimos las teorías de varios científicos, es cuestión de pocas semanas que el virus sea residual. Siempre habrá pequeños rebrotes, pero de poca intensidad. Ahora sabemos más del virus, cómo tratarlo, qué medicamentos funcionan y, además, aunque se habla de un repunte importante para el otoño, no se sabe si será potente.

Estamos a un paso de abrir fronteras y recibir turismo, lo que redundará en una temporada más corta pero lejos de los malos presagios que la convertían en nula. Habrá verano y habrá vacaciones.

Se están levantando la mayoría de ERTES y el pulso comercial se va recobrando poco a poco.

Si antes se hablaba de pérdidas del PIB del 15%, ahora ya se comenta que quizá solo sea del 8%. Hay sectores que lo tienen más difícil pero peor sería que los que estamos autorizados a trabajar no tuviéramos actividad.

Nuestros clientes han mantenido la confianza en Pivema durante la pandemia y les estamos muy agradecidos. Hemos intentado servir con la rapidez de siempre, nuestra mayor fortaleza, sin roturas de stock y con la colaboración de un Servicio de Transporte que no ha fallado ni un solo día.

Encaramos el verano, nuestra época de mayor actividad, con mucha ilusión y ganas.

Con los productos estrella de siempre y con las novedades, que esperamos que tengan una buena acogida.

En el siguiente post las comentaremos ampliamente.

El puzzle de las fases

Ya no vale con saber qué es una autonomía, una región o una provincia, ahora hay que aprenderse cuales son las regiones sanitarias, importantísimo para saber si vamos a pasar de fase o no.

Aunque lo que cuenta, al fin y al cabo, es que todo el territorio avanza porque la pandemia está controlada.

Barcelona y el área metropolitana, pero no toda, van a la cola, pero como la semana que viene ya podrán abrir todos los comercios avanzaremos un peldaño más.

Y aunque las fases parecen carreras y a los que nos quedamos atrás nos gustaría saltar de fase más rápido, la verdad es que a día de hoy todos estamos más contentos.

Desde que se decretó el estado de alarma, la mayoría de empresas modificó los horarios para evitar al máximo los contactos y los posibles contagios. También nosotros lo hicimos, pero a partir del lunes volveremos al horario habitual, como muchos de nuestros clientes, lo que nos acercará un poco más a la normalidad.

La posibilidad de abrir fronteras, al menos en Europa, y volver a viajar ya no es remota. Seguro que en verano habrá turismo, uno de los sectores más golpeados y que más necesita buenas noticias como las del enlace que les dejo.

La actividad se anima

Si de algo estoy convencida sobre la pandemia es que todo el mundo quiere dejarla atrás lo antes posible.

Después de los paseos infantiles, han llegado los de los adultos, y desde el lunes la apertura de los primeros comercios.

Las peluquerías llenas, las terrazas de los bares de las islas en fase 1 llenas, caras de felicidad y satisfacción, con lo cual lo primero que me viene a la mente es que la gente sigue las consignas, sale tomando precauciones, pero sin miedo.

Hoy he ido a la peluquería, ¡cuánta felicidad! El viernes iré a comprar algo de ropa y el lunes iré a desayunar a la terraza del primer bar que encuentre abierto. Y como yo, muchos de mis conciudadanos.

Es cierto que no todo el mundo puede decir lo mismo, la enfermedad y sus secuelas están muy presentes, y sería frívolo ver sólo la parte comercial de la recuperación, pero es obligación de los que podemos poner en marcha al país.  

Llevamos unos días de sol espléndido y esta semana la actividad en la fábrica se ha multiplicado por dos. No es casual, es la ilusión. ¡Que dure!

Primeras alegrías para el desconfinamiento

Sistema impermeabilizante en Pivema

El domingo pasado salí a pasear con mi perro como cada tarde. Durante el confinamiento lo más triste ha sido el silencio, las tiendas cerradas y las calles vacías, hasta que de repente aparecieron los niños.

Bullicio, risas y juegos que cambiaron el escenario. Me sentí feliz y agradecida por tener salud, y ver que los más pequeños llenaban el ambiente de alegría me pareció mágico. He sabido que mucha gente compartió esa emoción que suponía el primer paso del desconfinamiento.

Y ese impacto positivo ha repercutido sin duda en la satisfacción colectiva de haber superado lo peor y en la esperanza de que todo irá bien.

Me reafirmo en la idea de que este episodio lo superaremos más rápido de lo previsto y que cada paso será un nuevo chute de futuro. Desde ayer están más claras las fases que iremos transitando y sí, ¡habrá playa y espectáculos con poco aforo! Incluso ya se habla de turismo, uno de nuestros motores económicos, cuyo cierre prolongado asustaba.

En lugar de ir a la caza del fallo y de anticiparnos al fracaso, reconozcamos que la inmensa mayoría de los ciudadanos lo ha hecho y lo seguirá haciendo bien. A la vista está la recompensa. Ahora toca disfrutarla.

No sé si será casualidad, pero el ritmo de producción en la fábrica ha aumentado esta semana y es de esperar que cuantos más sectores se vayan incorporando a la actividad económica, aún se notará más. La obligación de los que estamos en activo es mantener la economía con todo nuestro esfuerzo para contribuir a la riqueza común y a la de los gobiernos y que se distribuya de manera eficiente a todos los que lo necesiten sin despilfarrar ni un céntimo. Ese sería el mejor final para la pandemia.